RSS

Educación Física Escolar… cambiando el paradigma.

Entrevista realizada al profesor Dr. Marcos Garcia Neira en Revista Nova Escola

http://revistaescola.abril.com.br/formacao/vez-formar-atletas-analisar-cultura-corporal-487620.shtml

Considerado uno de los principales investigadores de esa temática, el profesor Marcos García Neira, de la Universidad de Sao Paulo (USP), defiende que la principal función de la Educación Física escolar es analizar la diversidad de las prácticas corporales de la sociedad – aun las consideradas más polémicas, como danzas del tipo funk o axé. Amparado por 17 años de docencia en la Educación Básica y por la participación en la elaboración de los Parámetros Curriculares Nacionales para la Enseñanza Media y de las Orientaciones Curriculares del municipio de Sao Paulo, Neira discute esa cuestión provocadora y evalúa los principales desafíos de la disciplina.

MARCOS GARCIA NEIRA “Las clases de deportes, juegos, luchas y danzas no se agotan en la práctica. Es preciso reflexionar sobre esas manifestaciones para entenderlas de hecho”

De todas las disciplinas de la Enseñanza Básica, probablemente la Educación Física es la que ha sufrido transformaciones más profundas en los últimos tiempos. Cambios pedagógicos y en la legislación hicieron con que hasta su misión fuese cuestionada. Si hasta la década de 1980 el compromiso del área incluía la revelación de deportistas y el mejoramiento de la performance física y motora de los alumnos (hacerlos correr más rápido, realizar más abdominales, desarrollar lanzamientos y cortadas potentes), hoy el énfasis recae en la reflexión sobre las producciones humanas que involucran el movimiento. Se antes el currículo privilegiaba los deportes, hoy el abanico se abre hacia una infinidad de manifestaciones, de la danza a la lucha, de los juegos tradicionales a los deportes radicales. Ecos de la perspectiva cultural, que domina las investigaciones y gana cada vez más espacio en las escuelas.

Considerado uno de los principales investigadores de esa tendencia, el profesor Marcos Garcia Neira, de la Universidad de Sao Paulo (USP), defiende que la principal función de la Educación Física escolar es analizar la diversidad de las prácticas corporales de la sociedad – aun considerando las más polémicas, como danzas del tipo funk y axé. Amparado por 17 años de docencia en la Educación Básica y Media y por la participación en la elaboración de los Parámetros Curriculares Nacionales para la Enseñanza Media y de las Orientaciones Curriculares del municipio de Sao Paulo, Neira discute ese asunto provocador y evalúa los principales desafíos de la disciplina.

¿Por qué la Educación Física cambió tanto en los últimos años?

MARCOS GARCIA NEIRA fue un cambio que acompañó una serie de otras transformaciones. En la sociedad, grupos que no tenían su voz escuchada ganaron espacio, lo que impactó el currículo. La escuela antes preocupada apenas por el conocimiento académico o la inserción en el mercado, pasó a buscar la participación del alumno en todos los sectores de la vida social, lo que transformó los objetivos del área. Y la propia legislación, que desde la década de 1970 apuntaba un compromiso con el mejoramiento de la performance fisica y el descubrimiento de talentos deportivos, fue sustituida en 1996 por la Ley de Directrices de Bases de la Educación Nacional, que propone que la Educación Física sea parte integrante de la propuesta pedagógica de la escuela.

¿En la práctica, cuáles fueron las principales transformaciones?

NEIRA: Acredito que la Educación Física pasó a ser reconocida como un componente importante para la formación de los alumnos. Antes, eran comunes las clases fuera del periodo regular, las justificaciones por motivos médicos o la sustitución por actividades poco relacionadas con el área, como consejos de curso, por ejemplo. Todo eso colaboró para construir, en la cabeza de los alumnos y profesores, la representación de una disciplina ajena al proyecto escolar, que servía apenas como recreación o pasatiempo y no tenía ningún objetivo pedagógico. Hoy, esa concepción ya no es dominante.

¿Cuál es el objetivo de la Educación Física escolar hoy?

NEIRA: Es el mismo objetivo de la escuela: colaborar en la formación de las personas para que ellas puedan leer críticamente la sociedad y participar de ella actuando para mejorarla. Dentro de esa misión, cada disciplina estudia y profundiza una pequeña parte de la cultura. Lo que la Educación Física analiza es el llamado patrimonio corporal. Nuestro papel es investigar como los grupos sociales se expresan por los movimientos, creando deportes, juegos, luchas, gimnasias, jugarretas y danzas, entender las condiciones que inspiraron esas creaciones y experimentarlas. Reflexionando sobre cuáles alternativas y alteraciones son necesarias para vivenciarlas en el espacio escolar.

¿Cómo debe ser una clase ideal?

NEIRA: Ciertamente no debe ser del tipo “vamos a la cancha, corre, corre, corre, suda, suda, suda y vuelta para la sala”. La Educación Física propuesta en la escuela no puede ser la misma que se propone en otros espacios. Si es solo para que el alumno se divierta, existen otros lugares para eso – gimnasios públicos y centros comunitarios, por ejemplo. Si es solamente para aprender modalidades deportivas, mejor buscar un club o una academia. La escuela no sirve para formar atletas, pero si para reflexionar y entender las manifestaciones culturales que involucran el movimiento.

Un ejemplo concreto: ¿Cómo abordar el futbol en esa perspectiva?

NEIRA: El trabajo puede comenzar con un grupo-curso experimentando jugar futbol, pero no puede ser solo eso. La vivencia de cualquier modalidad en la escuela exige reflexión y adaptación. Proponiendo una investigación, es posible llevar a los alumnos a conocer otros tipos de futbol – de campo, de calle, de arena, femenino – conocer quien practica deporte hoy, como se jugó en el pasado y como se puede jugar en la escuela. Es importante que ellos sepan, por ejemplo, que el deporte ya fue practicado sin árbitro, que no se usaban números en la camiseta y que el penal era cobrado de otra manera. Basándose en esas informaciones, vuelven a la práctica atentos a nuevas consideraciones: ¿es necesario arbitrar los juegos? ¿Cómo hacer para que niños y niñas participen simultáneamente? ¿Y los niños con necesidades educativas especiales?

A pesar de que la disciplina se volvió más reflexiva, ¿las actividades prácticas continúan siendo importantes?

NEIRA: Por supuesto. La vivencia sigue siendo fundamental porque es solamente por medio de ella que el grupo-curso siente la necesidad de hacer adaptaciones, algo presente en todas las modalidades. Finalmente, ellas se transforman conforme “conversan” con la sociedad. El voleibol, por ejemplo, cambió su sistema de puntuación principalmente para adaptarse a las transmisiones de la TV. Esa lógica vale para todas las manifestaciones corporales, incluso las más lúdicas. Cuando alguien juega al pillado en la calle, juega de cierta manera. Cuando se realiza el mismo juego con 35 niños en la escuela, se necesita adaptar la actividad para que esta funcione.

¿Campeonatos y festivales deportivos, continúan teniendo espacio?

NEIRA: Particularmente, acredito que organizar una selección de 6 a 12 alumnos y dejar 300 sin clases para disputar una competición es fabricar adversarios. No podemos partir del presupuesto de que un pequeño grupo va a ser privilegiado y participar de la actividad mientras la mayoría se queda en la barra o ni siquiera eso. Ahora. Si los educadores consideran la competición algo importante, es posible, si se organizan eventos desde una perspectiva diferente. Sugiero, por ejemplo, ponerse de acuerdo en llevar al 5° Básico para jugar con una escuela cercana, negociar reglas. Hacer que todos participen de la experiencia y realizar una evaluación conjunta después, discutiendo que piensan los niños y niñas de tal actividad y como mejorarla para una próxima oportunidad.

¿Cómo lidiar con niños que demuestran especial habilidad en alguna modalidad deportiva?

NEIRA: Debemos estimularlo a continuar. Entretanto, el lugar para continuar desarrollando su habilidad no puede ser la escuela, pero si instituciones especializadas en la práctica deportiva. La escuela tiene como función ayudar a comprender y el mundo y su cultura. No hay como desarrollar un proyecto deportivo si lo que se pretende es considerar a todos los alumnos.

Algunos países, como Estados Unidos e Inglaterra, usan las escuelas como base para revelar atletas. ¿Eso puede ser una alternativa para Brasil?

NEIRA: El incentivo al deporte objetivando la participación en eventos internacionales ya fue la política oficial de la Educación Física en nuestro país en la década de 1970. No funcionó. Aun cuando algunas naciones vean en la disciplina una forma de mejorar el desarrollo motor y físico, ese enfoque competitivo y las actividades de entrenamiento suelen sucedes en espacios extraescolares.

¿Cómo saber cuáles deportes, juegos, luchas, danzas debe formar parte del currículo?

NEIRA: El punto de partida es siempre el diagnostico oficial. Lo interesante es que ese mapeamento del patrimonio cultural del curso – las prácticas ligadas al movimiento que los alumnos conocen o realizan – revela una realidad más diversa de lo que imaginamos. Los niños juegan a las escondidas, conoce el skate por la tv, tiene algún pariente que practica yoga y conoce juegos que sus abuelos le cuentan. Es posible hacer aun otros mapeamentos. El profesor puede pasear por la villa o barrio observando manifestaciones corporales y equipamientos deportivos. ¿Existen gimnasios o lugares donde las personas trotan por ejemplo?

Sin embargo es necesario escoger algunas prácticas en medio de tanta diversidad ¿Cómo hacer eso?

NEIRA: Antes de todo, es fundamental tener en mente las finalidades del proyecto pedagógico de la escuela – debemos recordar que la Educación Física no puede ser una práctica alienada. Además de eso, la perspectiva cultural de la disciplina considera cuatro principios importantes en la definición del currículo. El primero es que la matriz de contenidos debe dialogar con todos los grupos que componen la sociedad – y trabajar solo con deportes modernos contradice ese principio. El segundo es la noción de que el alumno necesita observar en la sociedad las manifestaciones que está estudiando. El tercero es entender y respetar las posibilidades de cada estudiante, evitando, por ejemplo, las evaluaciones por rendimiento técnico, físico o deportivo. Y el cuatro es que el profesor debe repensar constantemente la propia identidad cultural para perfeccionar el currículo.

¿Cuál debe ser la postura de la escuela cuando la cultura corporal de los alumnos incluye danzas como el funk o el axé?

NEIRA: No debemos cerrar los ojos frente a esas manifestaciones, pues pueden ser danzas que los estudiantes cultivan fuera de la escuela. Eso no significa quedarnos solo con lo que ellos conocen. Si el profesor solo objetiva los aspectos superficiales del funk o del axé, ensayando coreografías, por ejemplo, no estará cumpliendo su papel. Por otro lado, un trabajo crítico ayuda a los niños a analizar e interpretar lo que son esas danzas, contribuyendo para que ellos conozcan la propia identidad cultural y entiendan quienes son. La llamada cultura de llegada de los estudiantes es un buen punto de partida para un trabajo en direcciona una cultura más amplia. La escuela debe hacer siempre ese puente entre el repertorio conocido y el desconocido.

¿Cómo es funciona en la práctica?

NEIRA: Es necesario transformar el conocimiento de los alumnos en objeto de análisis e investigación pedagógica. Considero valido, por ejemplo, un proyecto que aborde el funk y el axé en el contexto de otras danzas contemporáneas, estudiando las letras, entendiendo lo que está embutido en ellas, las practicas interesantes o desinteresantes que acompañan esas manifestaciones. En seguida, es posible convidar bailarines o traer videos para presentar otras danzas, ampliando el repertorio del curso. Es un trabajo multicultural porque considera diversos tipos de práctica corporal, sin embargo es un multiculturalismo crítico porque cuestiona y analiza cada una de ellas.

 ¿Cómo desarrollar el sentido crítico?

NEIRA: Comparando, indagando y profundizando contenidos para que el curso reflexione. Después de saltar cuerda, piense en las canciones que acompañan algunos saltos o rondas. Durante el estudio de los ejercicios físicos, reflexione por qué los gimnasios se transformaron en una especie de espacio sagrado de la salud si las cualidades físicas alcanzadas ahí, también se pueden alcanzar gratis en los parques y al aire libre

 

¿Quiere saber más?

CONTACTO
Marcos Garcia Neira

http://www.gpef.fe.usp.br/

BIBLIOGRAFIA 
Cultura Corporal: Diálogos entre Educação Física e Lazer, Marcos Garcia Neira e Ricardo Ricci Uvinha, 88 págs., Ed. Vozes, tel. (24) 2233-9000, 14,80 reais
Ensino de Educação Física, Marcos Garcia Neira, 232 págs., Ed. Thomson Learning, tel. (11) 3665-9900, 39,90 reais
Pedagogia da Cultura Corporal: Crítica e Alternativa, Marcos Garcia Neira e Mario Luiz Ferrari Nunes, 296 págs., Ed. Phorte, tel. (11) 3141-1033, 29 reais

INTERNET 
Artigos e relatos de experiência sobre Educação Física escolar

 
Deja un comentario

Publicado por en 14 de diciembre de 2014 en Conceptos de Educación Física

 

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

MANIFIESTO

¿Cómo justifico mi presencia frente a mis estudiantes si estos no tienen preguntas que yo pudiera contestar? ¿Cuáles preguntas? ¿Las mías o las de ellos? ¿Cómo se construye el conocimiento? ¿Cuáles conocimientos? ¿Los de la cultura dominante o los de la cultura dominada? ¿Y por qué no hacen preguntas? ¿Cómo se construyó ese silencio? Así… de pie frente a mis estudiantes… pienso… digo… experimento la incertidumbre y la esperanza… en un intento de sentirme digno del espacio y el tiempo que me otorgan para escuchar mis dudas o mis convicciones. Nadie me dijo esto cuando estuve en el lugar que hoy ocupan ellos… o tal vez me lo dijeron y en mi caprichosa adolescencia no encontró eco. Me enseñaron cosas, palabras, frases, saberes que escucharon o leyeron de otros. Muchas veces me sorprendo en la misma repetitiva acción metodológica de enseñar a otros lo que a mí me enseñaron… y me pregunto si les será útil todo eso. En aquellos tiempos, los años ’80, aquel que se arriesgó a ser autor de sus propias clases, de sus propios saberes, se transformó en mi maestro… pero lo supe muchos años después… afortunadamente no demasiado tarde. Hoy quiero ser autor de mis clases, autor de mis aciertos y mis errores. Mis respetos a quienes me enseñaron lo que tenía y debía enseñar a otros. Hoy necesito contar mi versión de la historia, mi visión de la pedagogía, de la Educación Física y de la vida. Advierto que no es la mejor ni la única versión, pero es la mía. A riesgo de equivocarme en mi elección, elijo ser libre en mi forma de pensar, ser, saber y hacer en mi forma y fondo de enseñar. ¿Y qué debo enseñar? Ya lo sabré cuando nos juntemos a la sombra de un buen árbol o en alguna sala de alguna casa de estudios o algún café de mi bello país… no hay apuro… espero pacientemente por las preguntas que nazcan de la curiosidad, del anhelo, de los sueños y esperanzas de quienes se crucen en mi camino y piensen o sientan que tengo algo para compartir. Educarse es una forma de liberarse, de crecer más allá de lo aprendido… he llegado a la conclusión que una persona educada es una persona libre… libre de miedos, de prejuicios, certidumbres, falsos orgullos, ideas preconcebidas que deban seguirse al pie de la letra. La educación debiera buscar que los humanos nos sintamos libres y que la búsqueda de la felicidad es la única búsqueda por la que vale la pena vivir. Reciban todos y todas mi sincera invitación a ser libres, a buscar o crear el color y aroma de su felicidad… somos lo que pensamos que somos y sentimos como queremos sentir… que nada ni nadie los detenga en convertirse en la mejor versión de ustedes mismos… a crear y responder tus propias preguntas. Y si de errores se aprende, elijo el camino de la incerteza, recuperando el niño que se había escondido entre tantas palabras y frases hechas… quiero asombrarme de lo desconocido… saborear y perderme en la aventura de la ignorancia… no quiero verdades, tan solo ese rayo de luz que nace en la mirada de mi pequeña hija… suficiente luz para vivir mil años más.

 
Deja un comentario

Publicado por en 20 de noviembre de 2014 en Ensayo, Reflexion

 

Etiquetas: , , , , , ,

El respeto a la propia corporalidad

En la Educación Física tradicional, en la cual el paradigma deportivo es el principal orientador de los contenidos, el niño o niña es interpelado (¿obligado?) a adaptar su cuerpo a las circunstancias técnicas ofrecidas por el profesor o el deporte de turno. En cada una de las tareas que se le asignan debe someter su corporalidad a situaciones y técnicas creadas por terceros. Su cultura corporal y su creatividad es rara vez tomada en cuenta. La teoría del aprendizaje motor indica que en todo proceso de esa naturaleza, el individuo, independientemente de su edad, utiliza tres etapas para que tales aprendizajes se produzcan: exploración, disociación, automatismo. Etapas explicadas por autores y disciplinas vinculadas con el área de la psicomotricidad, lo que significa que TODOS los profesores de Educación Física conocen y dominan estas etapas, al menos en teoría. Ocurre que, observando prácticas profesionales y muchas clases de profesores con bastantes años de servicio, lo que más se ve es: calentamiento y enseñanza y práctica de un contenido generalmente referido a técnicas de movimiento de algún deporte. Apoyado en tales observaciones me permito preguntar: ¿Por qué el niño o niña debe adaptar su cuerpo a los materiales o técnicas pre-fijadas? ¿Es posible adaptar los materiales y las técnicas a las características de los alumnos? Sé que muchos profesores “adaptan” el material que usan. En el caso de los saltos en gimnasia bajan la altura del cajón de saltos (pero sigue siendo salto gimnástico); adaptan la cancha y los arcos y los aros y las colchonetas (menor altura, más angosto, planos inclinados), etc.), pero finalmente lo que se evalúa es una técnica de ejecución deportiva. En fin, no es común escuchar: “niños, exploren los materiales, descubran sus posibilidades de uso y creen una actividad motriz de acuerdo a sus necesidades e intereses”. Esto es, pocos profesores ofrecen la posibilidad de que el niño o niña adapte el material, interprete y utilice las técnicas de movimiento a su corporalidad, a sus posibilidades de movimiento, creando nuevas formas de acción. Estas acciones son las que, según Paulo Freire, permiten re-interpretar el mundo y organizar un pensamiento crítico para transformar la realidad. Cuando Maturana dice que si queremos vivir en la emoción del amor debemos respetar al otro como legitimo otro, lo que dice es no obligar a otros a realizar acciones que no son propias de su patrimonio corporal. Lo que no significa que no podamos enseñar cosas nuevas. Tanto las orientaciones de Paulo Freire y Humberto Maturana, nos recuerdan que la escuela debe superar su condición utilitarista, asistencialista y funcional. La escuela debe ser el lugar de encuentro en el cual las personas puedan alzar la voz y manifestar su existencia desde su cultura patrimonial y, desde esa cultura conocer e interpretar las demás. Entonces, ¿puede el profesor enseñar técnicas de movimiento? Sí, pero no en la clase de Educación Física. El espacio y lugar para enseñar técnicas es el extraescolar (Pérez Gallardo, 2003, 2013), pues en este espacio los niños y niñas que participan lo hacen desde sus intereses y habilidades. Eligen y practican una actividad deportiva o artística porque sus corporalidades se identifican con un patrimonio de movimiento que les es familiar. Si la escuela desea contribuir a la emancipación y liberación del individuo, a la contestación del poder hegemónico, no debiera utilizar materias y técnicas de movimiento que sometan la creatividad y libre expresión de las ideas. En definitiva debe evitar toda metodología que huela a sumisión y sometimiento. La democracia implica generar la posibilidad de que todas las personas pueden manifestar lo que piensan y desean hacer con su existencia y, la escuela, en su derecho de guiar al individuo a aprender lo establecido por la sociedad en la que vive, también tiene el deber de estimular al mismo individuo a cuestionar y proponer otras formas de pensar y hacer, en el entendido de que el ser humano necesita ser comprendido y aceptado como ser único, para que de esta manera él pueda hacer lo propio con los demás.

 
 

Etiquetas: , , , , , , , ,

Profesores necesarios, casi imprescindibles

Aquello que hoy llamamos “educación” no es más que la masificación de un sistema instruccional y doctrinario intentando emular al sistema empresarial. Heredando su génesis industrial, hoy la educación escolar refleja los conceptos típicos de una empresa comercial: visión, misión, metas, objetivos, planificación, producción, evaluación, control de calidad, etc. Así, los profesores se han transformados en funcionarios y los estudiantes en elementos de consumo de una sociedad que poco o nada le importa si el resultado de tal proceso es la creación de un ser humano cada vez menos sensible a su propia circunstancia existencial. Por tanto, al final de tan “controlado proceso bajo estrictas normas de calidad”, lo que se esperaba como ser humano en pleno desarrollo de sus facultades humanas, se ha transformado en un ser neurótico, preocupado única y casi exclusivamente con él éxito personal, llevando una vida que “necesariamente” debe ser planificada, con visión, objetivos, metas, evaluaciones, producción de alguna cosa, en fin, un círculo vicioso en el que se ve envuelto y del que se le hace cada vez más difícil salir. Perdido entre tanta parafernalia sistémica, la posibilidad de vivir una vida plena en paz, libertad y simplicidad se hace cada vez más lejana y utópica. Así también, la educación por la que luchó Paulo Freire se nos hace cada vez más lejana, pues nuestros niños y niñas, profesores y estudiantes, se sienten cada vez más oprimidos por un sistema que les pide rendimiento y los mide como si fueran “cosas”. El sujeto histórico, creador de su propio destino, ahora, trasformado en objeto de uso y abuso del poder de turno, apenas se reconoce frente al espejo, debe dejar sus emociones, sus sueños, esperanzas y hasta algunas alegrías vanas, en el bolsillo de un pantalón que no volverá a usar. ¿Es triste? ¿Cómo hemos sobrevivido a esta vorágine de órdenes, faltas de respeto a la autonomía profesional, atentados a la creatividad? Tengo la impresión que nuestra sobrevivencia se la debemos a esos profesores “ciegos” y “sordos” a esas órdenes, cuya “locura” humana les permite reírse cuando muchos lloran, y soportar por otros lo insoportable. Profesores que portan un optimismo casi genético. La sabiduría urbana aconseja mantenerse cerca de ellos. Si usted conoce alguno o alguna educadora que, a pesar de los ataques a mansalva sobre nuestra integridad emocional, entran y salen de la sala de clases irradiando alegrías, bromeando aquí y allá, no lo deje escapar. Son los profesores-educadores “todo terreno”, aquellos que han aprendido que su humanidad está por sobre cualquier “parafernalia sistémica” y que esa realidad no es la suya, no la asumen como propia porque creen más en sí mismos que en los demás, conscientes de que si hay alguien responsable de esta calamidad no son sus niños y niñas. Profesores necesarios y casi imprescindibles, sin ellos la angustia sería total. Mis sinceros reconocimientos a todos aquellos educadores, que dándose cuenta de una realidad que los ignora y los castiga, continúan su camino de entender la pedagogía como uno de los mejores, sino el único, medios para la liberación.

 
Deja un comentario

Publicado por en 10 de septiembre de 2014 en Reflexion

 

Etiquetas: , , , , , ,

NIÑO OBJETO

El niño o niña adquiere esta condición cuando no se respeta su vulnerabilidad física, intelectual, espiritual y social y se le manipula en función de intereses ajenos a su libertad, generalmente derivados de complejos, frustraciones y sueños no cumplidos de los adultos. Esto es, el niño es objeto de estudio, objeto de análisis, objeto de castigo, objeto de aprendizaje, objeto de competición, objeto de rendimiento, objeto de test físicos o psicológicos, objeto de representación de ideologías políticas, religiosas, pedagógicas, etc. La Convención de los Derechos del Niño (26 de enero de 1990), establece en su Artículo 3° que: la consideración más importante en todas las circunstancias siempre será a favor de los intereses del niño o niña. En la misma Convención se indica que resulta esencial que los niños dispongan de la información necesaria sobre las opciones que existen y las consecuencias de tales opciones, para que así puedan tomar decisiones con pleno conocimiento de causa y libremente. Esto implica no colocar ninguna propuesta, idea o actividad por sobre los intereses del niño o niña y no se justifica, salvo bajo circunstancias médicas, la medición o evaluación de sus condiciones, capacidades y habilidades físico-orgánicas. Cuando se intervienen niños, utilizándolos como conejillos de indias, para averiguar la utilidad de un test físico o de un programa de estimulación motriz, lo que estamos haciendo es no respetarlos en su propia integridad, utilizándolos como objetos de uso y abuso de poder y no como sujetos creadores de su propia historia. La libertad de un ser humano parte de la base del respeto por su condición vulnerable frente a las circunstancias de la vida y pocos seres son tan vulnerables como los niños, manipulados por las circunstancias y por adultos inescrupulosos que buscan a través de ellos justificar sus propias frustraciones o sueños. Y cuando no respetamos esta condición vulnerable, no respetamos la libertad que tiene el sujeto de negarse a la manipulación. Maturana nos indica que el respeto del otro como legitimo otro, pasa por preguntarse si lo que hacemos por ese otro tiene que ver con él o con lo que yo quiero para mí desde él. En el afán de conseguir demostrar una teoría o de conseguir medallas, muchas veces no medimos consecuencias. Los niños y niñas no son objetos que podamos manejar a nuestro antojo. Es una falta de consideración a su humanidad utilizar su inocente voluntad con fines de rendimiento, de performance. Los niños, quizá como todos nosotros, solo quieren jugar, divertirse. Aun estando conscientes de la importancia del deporte en el desarrollo de niños y niñas en edad escolar, se debe tener en cuenta que los procesos de entrenamiento pueden poner en riesgo el deseo por continuar practicando un deporte determinado, si le exigimos un rendimiento más allá de sus capacidades físicas y emocionales. Si bien los padres tienen derechos legales sobre sus hijos, es importante preguntarse sobre los derechos morales, porque tenemos la costumbre de exigirles que hagan cosas que nosotros nunca hicimos, depositando en ellos la responsabilidad de un futuro mejor. Para que un niño deje de ser objeto y se transforme en sujeto, es necesario liberarlo de nuestras convicciones y manipulaciones, reconociendo que sus vidas no nos pertenecen, colocando nuestros esfuerzos en función de ayudarlos a reconocer y crear su propia integridad y visión de mundo, respetando su funcionalidad  cuidado de su integridad, paz y bienestar físico, emocional y social.

 
Deja un comentario

Publicado por en 8 de julio de 2014 en Ensayo, Reflexion

 

Etiquetas: , , , ,

“Nuestra” Educación Física

¿Qué es nuestro en Educación Física? ¿Cuánto de la información que reciben nuestros niños y niñas en escuelas y liceos tiene que ver con su país, con su región, con su provincia, con su comuna, con su vida?; más aún, ¿en qué momento (entiéndase clase) los estudiantes pueden valorar lo propio? ¿Es que existe tal cosa? ¿Existe la posibilidad de que en una clase de Educación Física podamos vivenciar nuestra cultura? ¿Y cuál sería esa cultura? Difícil. El currículo comprende acciones fundamentadas en el extranjero, la gimnasia es una muestra de ello. De las múltiples posibilidades y variedades de gimnasia que existen, en escuelas y liceos se repite siempre la misma: gimnasia artística y rítmica deportiva. Cheer leaders es otro producto importado. No digo que no tengan lugar, lo que digo es cómo es que en todos estos años no hemos sido capaces de crear nuestras propias manifestaciones corporales. Luego hablamos de poca identidad con lo nuestro. Si no existiera el 18 de septiembre, no sabríamos que la cueca es una de las pocas expresiones que pueden llamarse chilenas. Pero Ud. no verá cueca en enero, menos en marzo, porque marzo es aplicación de test de resistencia, por lo que he podido observar. Es como una epidemia, todas las escuelas a comienzo de año escolar tienen a sus niños y niñas corriendo alrededor de una pista o de una plaza. Pero ahí estamos, trota que trota, como una sagrada oración que al parecer el que no la hace, forma parte de los pecadores e irresponsables de la educación física. Afortunadamente, al menos para mí, hay un par de profesores rebeldes, que dándose cuenta de esta ignominia cultural, se rebelan frente a la imposición de criterios foráneos, y proponen, junto a sus estudiantes, otras alternativas. ¿Es Ud., uno de ellos? O ¿Usted es de los que acata sumisamente las órdenes de la cultura dominante? ¿Para eso estudió pedagogía cinco años en una universidad? Un maestro de la educación física creó hace muchos años lo que hoy conocemos como Gimnasia Rítmica Formativa, ideas que hoy se publican en un libro de ediciones UBB. Fue un pionero en su tiempo, un loco según los más cercanos, pero Jorge Pérez gallardo (“negro” Pérez para los más confianzudos), fue capaz de atreverse y levantar la voz para crear algo propio. Pero la levantó tan fuerte que tuvo que irse de Chile y Brasil heredó su invento. El resto es historia. Hoy nos aqueja la obesidad y el sedentarismo. Pues les aseguro que en tanto las clases de educación física sigan en el paradigma muscular, será muy difícil que esto cambie. Les invito a reflexionar al respecto. ¿Por qué la mayoría de los profesores de Educación Física hacen siempre el mismo tipo de clases? ¿Por qué creemos que trotando vamos a estimular a la actividad física espontánea? Todos somos inteligentes, todos somos creativos ¿qué esperamos para cambiar esto? Les recuerdo que la educación física que hoy tenemos vino y se impuso desde fuera y como tantas otras conquistas, se han quedado en nuestro imaginario social para siempre, negando la posibilidad de crear lo nuestro y por ello es lógico que el cambio no vendrá desde fuera, ya no vino. El currículo por competencia es otra forma de dominio cultural. Nosotros podemos, es más, debemos, crear nuestro propio currículo, nuestros contenidos y nuestra forma de evaluarlos. Ya es tiempo que nos demos cuenta que hemos servido a intereses ajenos y que sin despreciar su dudosa contribución a nuestra cultura, les invito a re-pensar, re-construir, re-danzar, re-encantar, re-pintar, re-evolucionar y, en definitiva, revolucionar la educación física escolar. No creo que nos equivoquemos tanto.

 

Etiquetas: , , , ,

Autoetnografía

La autoetnografía es un género autobiográfico de escritura e investigación que despliega múltiples capas de consciencia, conectando lo personal con lo cultural (Richardson). Es un encuentro entre lo individual y lo social. En la etnografía el investigador observa a otros, en la autoetnografía el investigar es “el otro”. Habla desde sí mismo, desde sus sensaciones y emociones que le van dejando sus experiencias. Reconoce lo propio como valioso y digno de ser indicado como objeto de investigación, buscando respuestas a preguntas personales o sociales. Este ejercicio es algo a lo que no estamos acostumbrados pues la escolarización a la que hemos sido sometidos nos ha negado nuestra propia producción cultural y, especialmente para cierto sector positivista de la producción académica, este tipo de análisis de la realidad no es objetivo y tal acto negaría su veracidad y validez científica. Cuando a un estudiante, de pre o posgrado, se le solicita que en su ensayo exponga sus propios puntos de vista o la relación del tema tratado con sus experiencias, tal ejercicio complica sus posibilidades de redacción y expresión argumentativa. Esto indica que, al parecer, es más fácil escribir sobre datos e información producidas por otros, recopilando en un informe distintas opiniones y resultados de investigaciones que, no importando si tienen o no relación con la propia vida, son evaluados como la máxima expresión del conocimiento. Son las típicas reglas de las revistas científicas indexadas, el articulo adquiere mayor valor cuanto más extensa sea la bibliografía utilizada. Y esto tiene raíz escolar, cuando a niños y niñas se les evalúa casi siempre desde la memoria y solicitando disertaciones con temas poco relacionados con sus propias vidas. Pues desde mi punto de vista eso es reproducir y no producir conocimiento. Reproducimos en un papel o power point las ideas de otros. Para que hablar de la danza o sistemas de fitness, casi todo copiado de extranjeros, son muy pocos los profesionales que han construido su propia práctica pedagógica. Y no faltan los que se sienten dueños de lo producido por otros sin respetar la autoría. Para producir nuevo conocimiento es necesario un ejercicio intelectual que nos lleve a reconocer nuestras propias experiencias como valiosas, significativas y trascendentes. Creo que ya es tiempo que valoremos y pidamos a nuestros estudiantes que si van a escribir sobre algún tema, consideran seriamente hacerlo autoetnográficamente. No se puede pretender modificar realidades sino modifico mi propia visión de mi mundo. En el fondo, la autoetnografía es una forma de dar voz y rebelarse a una educación que nos ha negado el valor de nuestras vivencias y, de paso, negado nuestra cultura y nuestra particular forma de ser, hacer y ver el mundo.

 
Deja un comentario

Publicado por en 2 de mayo de 2014 en Uncategorized

 

Etiquetas: , , , ,

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.032 seguidores